Prestar dinero sin dejarlo por escrito es como se dañan las relaciones y las empresas. Un contrato de préstamo registra el monto, las condiciones y el plan de pago, para que todos recuerden el mismo trato. Esto es lo que contiene uno sólido.
Un contrato de préstamo, a veces llamado pagaré, es un documento que registra que una parte prestó dinero a otra y las condiciones para devolverlo. Fija el monto, cualquier interés, el calendario de pago y qué pasa si se incumple.
Convierte un favor informal en un acuerdo claro y exigible. Para el prestamista, es prueba de la deuda y las condiciones. Para el prestatario, fija un plan claro y evita malentendidos sobre lo que se debe.
Usa uno siempre que se preste dinero y se espere de vuelta, entre personas, entre empresas o de una empresa a una persona. Cuanto mayor el monto, más esencial es.
Fírmalo al entregar el dinero. Si el pago es en cuotas, un recibo por cada una mantiene claro el saldo.
Las cláusulas que un buen contrato de préstamo debe cubrir.
Se combina con un recibos de cuotas. Emite un recibo por cada pago para que el saldo pendiente siempre esté claro. Abrir la herramienta.
Esta página ofrece información general, no asesoramiento legal. Las plantillas de contratos son un punto de partida y pueden necesitar ajustes según tu situación y las leyes de tu país. Para cualquier asunto de alto valor o complejo, pide a un abogado cualificado que lo revise.
Un registro escrito simple de un préstamo puede ser válido, pero un contrato claro con el monto, las condiciones y ambas firmas es mucho más sólido y fácil de exigir si hay disputa.
Es decisión de las partes. Muchos préstamos personales son sin interés, pero indícalo con claridad en ambos casos. Si cobras interés, revisa los límites que apliquen donde estás.
Un contrato escrito con calendario y condiciones de mora te da una base clara para actuar. Guarda registros de lo pagado y cuándo.
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